Mantener el equilibrio entre derechos fundamentales: el caso de la protección del menor
Menores
Reino de España
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Cuando se habla sobre el tema de la protección de la infancia en Internet, casi siempre está presente el mensaje de que se debe lograr un equilibrio entre dicha protección y el derecho a la protección de datos de todos los ciudadanos, buscando un equilibrio entre derechos. Pero este mensaje plantea una falsa dicotomía, al igual que la que afirma que hay que elegir entre la seguridad y la privacidad. Esta publicación analiza el interés superior del menor y la protección de datos como derechos vinculados en lugar de contrapuestos.
El objetivo principal del concepto del "interés superior del menor" es promover el desarrollo integral de niños y niñas. Este concepto tiene tres componentes principales: derechos sustantivos, principios jurídicos fundamentales e interpretativos y normas procesales destinadas a garantizar la realización completa y práctica de todos los derechos reconocidos en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. Este concepto también está anclado en el artículo 24.2 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y ha sido destacado en diferentes sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, como la del caso C-230/21.
El interés superior del menor debe interpretarse como un instrumento para otorgar a la infancia el derecho a que su beneficio o conveniencia sean considerados en todas las acciones o decisiones que les conciernan o afecten.
Cuando nos enfrentamos a la protección de la infancia en Internet, es común que se abogue por la búsqueda de un equilibrio entre el interés superior del menor y el derecho a la protección de datos. En definitiva, esto significa que todos los usuarios de Internet, incluidos los niños y niñas, deben asumir una intrusión en su privacidad que permita que sean localizados, identificados, monitorizados, controlados o perfilados por terceros. En definitiva, se defiende que hay que encontrar un equilibrio entre los derechos fundamentales y los mismos derechos fundamentales. Exactamente, la expresión "derechos fundamentales" se ha repetido dos veces en la frase anterior, porque si no garantizamos el derecho a la protección de datos de toda la ciudadanía, no protegemos el derecho a la protección de datos de los niños y niñas y, por lo tanto, ponemos en peligro sus derechos fundamentales, entre los que se encuentra su interés superior.